En muchas ocasiones los consumidores de vino se sienten intimidados ante la jerga profesional de la cata… y tenemos que reconocer que no es para menos. En turismodevino nos encanta comparar los olores de la tierra con los olores del vino. cuando salimos por el campo y respiramos profundamente sentimos, sin duda alguna, olores. Algunos no son muy reconocibles, otros nos son más cercanos. Todos tenemos, de hecho, olores preferidos, aunque a veces ni lo sepamos. Pensamos que una buena enseñanza escolar sería la de dar a conocer sabores y olores a los niños desde pequeños. No hace muchos días mi hijo mayor de tan solo 3 años nos comentó que le habían enseñado lo que es salado y lo que es dulce… ¡Se inicia en las artes de la cata!. Después, como en un misterio, le enseñamos una caja secreta de olores (le nez du vin) … su ilusión fue enorme (a los niños les encantan los secretos) y se puso a oler botes con esencia de piña, naranja, pera o platano…. y para nuestra sorpresa reconoció alguno. Catar es disfrutar, y si se entiende así, si se hace el esfuerzo, el disfrute será mucho mayor.
Todo conocimiento requiere, sin embargo, de aprendizaje. Uno no puede aprender las letras y ponerse a leer a Stendal… pues lo mismo con los olores. El problema es que no nos pasamos la vida oliendo -al menos con atención- , pero sí, por ejemplo, leyendo. ¿Un buen ejercicio al alcance de todo el mundo? oler al cocinar y cuando se seleccionan las especias. Pero oler de verdad, no dejar simplemente que los olores entren en la nariz… no es lo mismo.
Cuando se huele un vino es posible que no se distinga mucho, pero eso no quiere decir que sea complicado, sino que tal vez nuestros sentidos están un poco atrofiados. Sin duda reconocemos el olor a rosas, ¿pero el de hinojo? ¿o acacias? ¿o tomillo? Hay olores a los que estamos más acostumbrados. Catar no debería ser complicado, ni se debe tener miedo a no encontrar ningún olor, o a toda la jerga. La cata está hecha para disfrutar, pero es necesario conocer olores. No es que no estén en el vino, sino que nos es difícil identificarlos porque no solemos prestar mucha atención al oler. ¿A quién le han examinado en el colegio por ello?
Ponemos el ejemplo de 3 fantásticos cavas de una de las bodegas que recomendamos para hacer enoturismo en Penedés. Cavas Conde de Valcourt tiene varios cavas en su gama, cada uno con una personalidad diferente. Miremos la nota de cata de 3 de ellos, premiados recientemente en la Guía Catavinum 2010
MAJESTUOSO brut nature gran reserva 4 años . Puntuación: 9,16 sobre 10 en la Guía de vinos de Cataluña 2010
Notas: crema, pastelería, hinojo, manzana, cítricos, piña, complejo, goloso, fresco.
COUPAGE DE ALICIA brut reserva 2 años. Puntuación: 8,83 sobre 10 en la Guía de vinos de Cataluña 2010
Notas: manzana, plátano, piña, fresco, equilibrado, elegante.
PAS DE SUCRE brut nature gran reserva 4 años Puntuación: 8,67 sobre 10 en la Guía de vinos de Cataluña 2010
Notas: violeta, regaliz, manzana, cítricos, fresco, potente, original.
Sin hacerlo muy difícil: el primero de estos cavas tiene que ser más complejo, con aromas a levaduras, el segundo más frutal y el tercero añadir a esa frutalidad toques florales.

De verdad que no es tan complejo cuando los productos se diferencian lo suficiente. Disfrutar más el vino está al alcance de cualquier persona que se tome un poco el tiempo de aprender sobre olores, y ¡también de no tomar el tema tan en srio que acabe por asustar a sus amigos!